Vuestro influjo santo

aquel que produjo en mi interior una catarsis, una expansión de lo divino dentro de lo pagano, una contradicción dentro de la afirmación total de la transitoriedad del hombre. Dejadme dentro del baúl, escondedme  en el por años. Que los años pasen,¡qué más da!, porque este amor contenido, dentro de vuestro corazón, está…al igual que se encuentra en el mío, el cual se ha vuelto un tormento, como una tortura. Más ayuno es a mi alma el dolor, padeciendo lo que antes padecí; fui salvada pero emprendí la grácil huida, ahora mi espíritu marchita y yo marcho hasta el fin.

"La Despedida", de Remedios Varo.

Tal vez no sea adecuada la imagen,porque el texto realmente no tiene nada que ver con el amor pasional que solemos sentir (claro, es una obviedad), sin embargo me resulta gráficamente representativa, en exceso, respecto a lo que una despedida es y lo que, a su vez,  no es.

¡Tírense a un pozo de bombones de chocolate, para hacer sonreír al niño que se marchita dentro de nosotros!

The girl with kaleidoscope eyes

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s