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Brindis

Todo lo que nos han dicho es basura. Digo, está. ¿Por qué será que la trampa está en el verbo mismo?

La mesa de la risa infantil está vacía. Muchos ya no son.

Algunos han dejado de ser, entre tanta agonía.

Tantas son las voces en silencio y las miradas que nunca se volverán a cruzar.

Ni un adiós.

Ni un hasta mañana.

Ni una sonrisa cordial.

¿Qué sucede con los huesos que seremos? ¿Será que la putrefacción es otro estado sensual? ¿O una ocasión para sentirse vivos?

Afanes y la muerte trae a nuestra memoria el polvo.

De regreso a casa no quiero más cuentos de hadas: ni una sola fábula o historia infantil.

Los fuegos se apagaron con el último aliento de su esperanza. La vida se fue en una bengala.

El tiempo de reír a terminado.El ausente hace aún notoria la ausencia dolorosa que lo caracteriza.Para colmo, mamá no está en casa.

Hace tiempo que acabaron ésos cuentos de niños.

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Buró

No suelo escribir cartas, y lo sabes muy bien. Es una ocasión especial; has reaparecido en mi vida, hay que celebrar, o llorar, es lo mismo. ¿Recuerdas la última vez que me hiciste sonreír de la manera más tonta posible? Sí, te daba tanto gusto porque era tu despedida. Tus aguas son amargas. Te disfrazas de luz, siempre, ya sé tu método. Luego, antes de irte, me das un beso, en la noche, pretendiendo no herirme. El dolor aparece al amanecer, en mi lecho.

“Dejemos todo en el pasado y volvamos a intentarlo”, ese es tu eterno argumento. Siempre me convences.

Esta, tu última visita, ha sido como un chiste viejo. A penas estabas cruzando el umbral y en mi rostro se dibujó una mueca. Ya no me das tanta risa, ¿sabes? Incluso, ya no me lastimaste tanto como solías hacerlo. Por eso sé que ya no volverás….o quizá vuelvas con otro disfraz. No lo sé.

Te preparé galletas, te di un abrazo porque sé que has de estar cansado de ti mismo. Lo siento, prometí ser tu víctima, pero estás en mi pasado. En el abismo. En lo profundo del mar. Te he soltado, precioso mío, porque de eso se trata el amor. Ya no tengo temor de ti. Porque de eso se trata el amor. Ahora, por más que trates de ahogarme en tus aguas amargas, sé que saldré. Y seguiré con la sonrisa de siempre.

        Con la sonrisa que alguna vez dibujaste, pero que Alguien más ha sellado, de manera eterna.

Lo sé, es difícil.

Es que he comenzado a vivir.

 

 

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